13 Jul

La paradoja de la productividad

En 1993 Erik Brynjolfsson del MIT publicó un artículo en el que formulaba la llamada “paradoja de la productividad de las Tecnologias de la Información”. En lenguaje coloquial: porqué me gasto un cerro de duros en Hardware y Software y no noto ninguna mejora en la productividad de mi empresa. Ciertamente es curioso que esto sea así, pero al mismo tiempo es innegable que muchos Gestores Empresariales han tenido o tienen esta sensación. Y digo sensación porque una de las posibles causas de esto es que las medidas que se hacen sobre la productividad no sean de lo más exactas. Por tanto empecemos por el principio. ¿Qué es la productividad?

Dado un proceso la productividad viene dada por la relacion entre los beneficios obtenidos y los costes asociados al proceso.

Es decir si invertimos menos recursos en obtener los mismos beneficios la productividad se incrementa.

Hasta aquí bien, pero el problema está en lo complejo que resulta analizar los costes asociados al proceso para saber cual de ellos es el responsable del incremento o decremento de la productividad. En el caso que nos ocupa se trataría de analizar si inversión en Tecnologías de la Información tiene un impacto real en la mejora de la productividad. Como suele ser habitual hay opiniones encontradas sobre esto. Por ejemplo, antes que Erik Brynjolfsson, en 1987, Steven Roach, un analista de Morgan Stanley, ya realizó un estudio de los incrementos de productividad en la decada de los 70 y 80, correlacionados con la inversión en IT y llegó a la conclusión de que a pesar de las grandes inversiones realizadas por las corporaciones la productividad se había mantenido prácticamente constante. Este es un hecho objetivo dificílmente rebatible, pero un análisis histórico demuestra que tambien durante la revolucion industrial y décadas posteriores la adopción de determinadas tecnologías no tuvo un impacto inmediato en la productividad (por ejemplo la electricidad o el teléfono).

En mi opinion es necesario que haya una determinada masa crítica de usuarios de una tecnología para que se note realmente la mejora, por ejemplo la factura electrónica es una mejora evidente del proceso de facturación, sin embargo aporta menos utilidad si no todos los actores que intervienen la usan, ya que al final obligará durante un tiempo, más o menos largo, a realizar procesamiento manual y electrónico de las facturas, con el consiguiente incremento de costes ya que se ha tenido que invertir en el hardware, software y formación adecuada.

Un hecho muy interesante es que la productividad se estancó a final del siglo XX a nivel global y empezó otra vez a incrementarse a partir del año 2000 en los Estados Unidos,  mientras en Europa iniciaba una caida gradual que ya ha enganchado con la actual crisis global. Esta divergencia en el mundo desarrollado solo se explica por la adopción intensiva de la Tecnología y la Economía del Conocimiento en EE.UU. y vendría a corroborar que la teoría de que cuando toda una sociedad persiste en la adopción de nuevas Tecnologías finalmente esto tiene un impacto importante en la productividad.

Ahora que en plena crisis empezamos a hablar en España del cambio de modelo productivo, deberíamos aprender un poco de lo que ha ocurrido en el pasado en otros paises y darnos cuenta de que el cambio no será rápido ni sencillo, menos para nosotros que partimos con handicaps muy importantes, como los déficits educativos y la dependencia energética. Sin embargo el cambio es posible y necesario, y la Tecnología debería ser la piedra angular del mismo.

 

 

 

 

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